15 jun. 2012

PREPARANDO "IL TROVATORE"


Durante el presente mes de junio el Palau de les Arts de Valencia presenta la ópera “Il trovatore” del gran compositor italiano Giuseppe Verdi (Busetto, 1813 - Milán, 1901).

“Il trovatore” es una ópera en cuatro actos con libreto de Salvatore Cammarano basada en el drama en verso “El trovador” (1836) del escritor gaditano Antonio García Gutiérrez. La ópera se estrenó en Roma en 1853 y contó desde el principio con el favor del público hasta convertirse muy pronto en una de las obras más populares del género operístico de todos los tiempos.

EL ARGUMENTO
La acción se desarrolla en la España del s. XV, durante la guerra civil de la corona de Aragón entre seguidores del rebelde conde de Urgel y los del rey de Aragón.

Torre del Trovador
Palacio de La Aljafería
Zaragoza
Acto I.

Cuadro 1: Patio del palacio de la Aljafería en Zaragoza. Cerca de la media noche. Ferrando, capitán de la guardia del conde de Luna, asusta a los soldados narrándoles una vieja historia sobre una bruja que, años ha, raptó a un hijo del anterior conde.
Cuadro 2: Leonora, dama de la reina, revela su amor por Manrico, un trovador y oficial del bando de Urgel, que la corteja cada noche. El conde de Luna, del bando del rey, se declara a su vez enamorado de Leonora. Ésta, que espera ansiosa la visita de su amado, lo confunde con el conde en medio de la oscuridad. Cuando llega Manrico se aclara la confusión y el conde, furibundo, amenaza de muerte a su rival de amor y de guerra.

Acto II.

Cuadro 1: Un campamento de gitanos en Vizcaya. La gitana Azucena evoca una misteriosa historia sobre un niño raptado de un palacio y una mujer -la madre de Azucena- quemada en la hoguera. Manrico, que ha crecido criado por Azucena, escucha atentamente y quiere saber si él es realmente hijo de la gitana. La respuesta es afirmativa pero algo ambigua. Manrico declara fidelidad a la que cree su madre.
Cuadro 2: Claustro de un convento. Leonora cree que Manrico ha muerto en la guerra y se dispone a tomar los hábitos. El conde, por su parte, ultima los planes para raptarla. Cuando se dispone a hacerlo, aparece por sorpresa Manrico con sus hombres y es él quien se lleva consigo a la sorprendida y enamorada dama.

Acto III.

Manrico
Cuadro 1: Campamento militar. Los soldados del conde preparan con alegría el asalto a la fortaleza de Castelor. Azucena, que merodea por los alrededores, es detenida e interrogada. Ferrando la identifica como la gitana que raptó años atrás al niño, y ella, a su vez, dice ser la madre de Manrico. El conde se dispone a utilizarla como trampa para atraer al trovador.
Cuadro 2: Interior de la fortaleza de Castelor. Manrico avisa a Leonora del peligro que corren por el asalto inminente a la fortaleza. Llega la noticia de la detención de Azucena y Manrico confiesa a Leonora que es hijo de la gitana y corre a rescatarla.

Acto IV.

Cuadro 1: Exterior de la torre donde Manrico, capturado por el conde, espera su sentencia de muerte. Leonora, desde fuera, le declara su amor. Llega el conde y Leonora se le ofrece con tal de salvar la vida del trovador. Éste accede al tiempo que ella ingiere un veneno.
Cuadro 2: Interior de la torre. Manrico y Azucena rememoran felices tiempos en el campo. Aparece Leonora que anuncia al trovador su libertad y le conmina a huir. Él cree que lo ha salvado vendiéndose al conde y por ello la insulta. Sólo rectifica cuando observa el mortal efecto del veneno. Mientras muere Leonora, Manrico es conducido al cadalso. Azucena y el conde contemplan la ejecución. Sólo entonces la gitana le grita extasiada: “¡Era tu hermano! ¡Madre, estás vengada!”

COMENTARIO
Como se ha podido comprobar, “Il trovatore” es una ópera de argumento típicamente romántico por su ambientación medieval, sus exóticos protagonistas y su complicada trama donde se entremezclan amores, odios, venganzas y un trágico final. La ópera se basa en una estructura que combina en cierto modo el clásico legado musical del bel canto melódico del joven Verdi con la creciente profundización psicológica en algunos personajes; en el caso que nos ocupa, la gitana Azucena.

Se habla mucho de los defectos del libreto, y aunque es cierto que algunos flecos del enrevesado argumento sólo pueden ser comprendidos en su totalidad leyendo la obra de teatro en que está inspirada, nada en él impide disfrutar de una entretenida historia. Los versos, además, se adecuan perfectamente al canto verdiano. La tensión de la trama va en aumento y en ella se mezclan certeramente amores, odios y venganzas ambientadas en una irreal Edad Media tan del gusto de los románticos.

LAS VOCES
Franco Corelli
como Manrico
El gran director de orquesta Arturo Toscanini decía que montar “Il trovatore” era muy sencillo: bastaba para ello con contratar a los cuatro mejores cantantes del mundo. En efecto, las partes de los solistas son de gran compromiso. Leonora es una soprano dramática con abundantes agudos. Manrico es un tenor spinto que debe abordar la célebre “Di quella pira” del final del acto III en un prolongado “do de pecho” por encima de coro y orquesta. El Conde es un barítono verdiano que ha de poseer potencia, canto legato y buena capacidad de fraseo. Azucena es uno de los papeles estrella para una mezzo con cuerpo en la voz y dotes para la expresión dramática.

Aunque es posible que no exista el Manrico perfecto, Aureliano Pertile, Giacomo Lauri Volpi, Jussi Bjorling, Franco Corelli, Carlo Bergonzi o Mario del Monaco aportaron mucho al rol. Grandes Leonoras fueron Renata Tebaldi, Maria Callas, Montserrat Caballé o Leontyne Price. Encarnaron con grandeza al Conde de Luna Ettore Bastianini o Piero Cappuccilli. Y Azucenas de referencia, Giulietta Simionato, Fedora Barbieri o Fiorenza Cosotto.

DOS ANÉCDOTAS SOBRE ”IL TROVATORE”
“Il trovatore” es la ópera que se está representando durante el transcurso de la escena final de la película “Una noche en la ópera” de Los hermanos Marx. Se interpretan en ella bastantes fragmentos de la obra y, si nos fijamos, el triángulo real de la trama se funde con el de la ópera de Verdi, aunque, en el caso del film, el desenlace es en “happy end”. En una de las escenas más desternillantes podemos ver a Harpo vestido de gitana atravesando la escena camuflado entre el coro.

Es sabido de que el político Cavour, al enterarse en 1859 de que el pueblo italiano había por fin emprendido la segunda guerra por su independencia, salió a la ventana de su despacho y entonó emocionado, a voz en grito y desafinando sin complejos, la célebre caballetta del acto III “Di quella pira”.

POR QUÉ ASISTIR A “IL TROVATORE”
Una función de “Il trovatore” es un espectáculo que no debe perderse cualquier buen aficionado a la ópera.

Giuseppe Verdi
Porque en esta obra maestra el torrente de bellas e inspiradas melodías con que nos obsequia Verdi es inagotable. Asistiremos, entre ellas, a una de las más nobles de toda su producción: “Mal reggendo al aspro asalto” (acto II) de Manrico. Otra melodía, la del canto lejano del tenor desde la torre de la prisión donde espera la muerte, se clava indeleblemente en el corazón del melómano.

Porque las arias de los protagonistas son auténticas esculturas musicales (“D`amor sull’ ali rose”, acto IV, quizá el aria para soprano más perfecta de Verdi).

Porque tendremos la oportunidad de adentrarnos en la mente del inquietante personaje de la gitana Azucena, magistralmente modelado desde el punto de vista musical desde sus inolvidables primeras palabras (“Stride la vampa”, acto II).

Zubin Mehta
Porque el famoso final del acto III, “Di quella pira” (que aquí se interpretará medio tono bajo) es electrizante, y más si la pieza es interpretada por la poderosa voz, en estado de gracia, del tenor canario Jorge de León, quien encarnará el rol de Manrico.

Porque la dirección musical será de Zubin Mehta, quien grabó en 1970 para la RCA uno de los “trovadores” de referencia de todos los tiempos discográficos. Y es que poder escucharle al frente de la fabulosa Orquestra de la Comunitat Valenciana es, a día de hoy, un lujo asiático a nuestro alcance.

Y porque el amante de los grandes coros de ópera tendrá la ocasión de colmar su afición escuchando las intervenciones de un Coro de la Generalitat Valenciana, de generosa potencia y sutiles matices, que constituye uno de los grandes activos de este joven coliseo.


Publicado por Íñigo de Goñi (“Amics de l`Òpera i de les Arts  la Comunitat Valenciana”)
ennecus@yahoo.es

  • La información completa sobre fechas, reparto y adquisición de localidades en www.lesarts.com
  • AQUÍ se puede acceder al texto de "El Trovador" de Antonio García Gutiérrez en formato epub para ebook.
  • AQUÍ se puede leer un artículo escrito por Mariano José de Larra sobre "El Trovador" de García Gutiérrez.
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