Plácido Domingo - Socio de Honor de Amics de l'Òpera
i de les Arts de la Comunitat Valenciana
El maestro Plácido Domingo ha aceptado ser socio de honor de Amics de l'Òpera i de les Arts de de la Comunitat Valenciana, tras el acuerdo que en tal sentido había adoptado el Consejo Rector de la asociación.
Su actividad como cantante y director ha estado vinculada al Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia desde sus orígenes, siendo uno de los artistas de referencia en el panorama operístico mundial, con una carrera lírica difícil de igualar en la historia de la música.
El pasado viernes ocho de febrero de dos mil trece, tras la última de representación de I due Foscari en el Palau de les Arts, nuestro nuevo socio de honor, junto con su esposa doña Marta Ornelas, tuvieron la amabilidad de recibir al Consejo Rector de Amics de l'Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana, momento en el cual se le hizo entrega del carnet de socio de honor.
El acto se desarrolló en un ambiente de gran cordialidad, interesándose el maestro por los fines y actividades de la asociación y mostrando un decidido apoyo a la iniciativa.
Reunión con la Consellera de Cultura y el Director de Culturarts
El pasado viernes uno de febrero miembros del Consejo Rector de Amics de l’Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana nos reunimos con la Consellera d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana.
La consellera, María-José Catalá, nos recibió con gran cordialidad y durante la reunión, en la que también estuvo presente el recién nombrado director general de Culturarts, Manuel Tomás, pudimos exponer las inquietudes de nuestra asociación sobre la actividad operística desarrollada en el ámbito de la Comunitat Valenciana y, en concreto, sobre la situación del Palau de les Arts Reina Sofía.
En particular, pusimos de manifiesto a la titular de Cultura:
- La necesidad de reclamar del Estado una financiación equitativa, aumentando la dotación que al Palau de les Arts se le asigna en los Presupuestos Generales del Estado.
- La idoneidad de una forma jurídica propia para el funcionamiento y personalidad artística del coliseo operístico, como lo es la fundación actualmente existente, y los efectos perniciosos que produciría su disolución e integración en el conglomerado de Culturarts.
- Así como, la conveniencia de la continuación de una gerencia y dirección artística del teatro de la ópera profesionalizadas y no politizadas. Por lo demás, nos pusimos a disposición de la consellera para todo aquello en lo que pudiéramos colaborar y nos ofrecimos para tener una comunicación lo más fluida posible.
“L'ultimo
abboccamento di Jacopo Foscari con la propria famiglia prima di partire per
l'esilio cui era stato condannato”
Francesco Hayez – 1838 – Gallerie d'Italia (Milán)
I due
Foscari(“Los dos Foscari”) es una ópera en tres
cuadros con libreto de Francesco Maria
Piave y música de Giuseppe Verdi
(1813-1901), cuyo estreno tuvo lugar en Roma el 3 de noviembre de 1844. La obra
está basada en el drama de Lord Byron“The two Foscari” (1821), construido
a partir de personajes y sucesos reales. La acción se desarrolla en Venecia en
el año 1457.
Personajes principales:
Francesco
Foscari,
dogo (máximo mandatario) de Venecia (barítono)
Jacopo
Foscari,
hijo del dogo (tenor)
Lucrecia
Contarini,
esposa de Jacopo (soprano)
Jacopo
Loredano,
miembro del Consejo de los Diez (bajo)
Barbarigo, senador y miembro
de la Junta (bajo)
Senadores venecianos y miembros del Consejo
de los Diez (coro)
ACTO I:
Una obertura orquestal, sencilla y bien
trabada, nos presenta a algunos de los personajes por medio de la sucesión de los
temas musicales que los representan.
Retrato de Francesco Foscari
Lazzaro Bastiani
Museo Civico Correr (Venecia)
Nos encontramos en el palacio ducal donde se
nos presenta sin preámbulos el conflicto. Por un lado el Consejo de los Diez,
que está reunido para deliberar sobre el caso de Jacopo Foscari, hijo del “dogo”
veneciano, a quien se acusa de actuar contra la república. Por otro lado, el
reo, Jacopo, quien contempla por una
ventana su querida Venecia, se lamenta de la triste situación a la que se ve
abocado, al tiempo que nos confiesa su inocencia. El tenor expresa su tristeza
en una clásica escena de recitativo, aria y cabaletta
de la que destaca musicalmente la parte central, o sea el aria propiamente
dicha, construida a base de frases largas e intensas.
En otra habitación Lucrecia, mujer de Jacopo, se lamenta de la suerte que le espera a
su marido. Con otra aria de salida, Verdi
caracteriza muy bien su personalidad. Sabe que él es inocente e intentará con
todas sus fuerzas que se haga justicia. Sin embargo es informada de que Jacopo ha sido declarado culpable y
condenado al destierro en Creta.
De nuevo en la sala del Consejo, éste
comenta sorprendido la renuncia de Jacopo
a defenderse, lo que refuerza su culpabilidad. Ser hijo del dogo no le eximirá del castigo.
Ilustración para "The two
Foscari" de Lord Byron
En la última escena de este primer acto -de
lo más conseguido de la ópera-, el viejo dogo,
Francesco Foscari, se encuentra solo
en su habitación y se debate entre el cariño paterno y sus obligaciones como
máximo mandatario. Sus frases de presentación son poderosas y profundas.
Cuando llega Lucrecia y le pide que haga algo para lograr cambiar la injusta
sentencia, él le responde que debe anteponer su faceta pública a la privada.
Ambos, en uno de los momentos más inspirados de la ópera, comparten su dolor
por la suerte aciaga de Francesco. El
inicial lamento del dogo, lleno de
candor y dibujado magistralmente por frases de la más pura vena lírica
verdiana, se funde de manera sencillamente natural con la rabia y la pena de Lucrecia. La serenidad del viejo y su
inspiradísima música hacen de bálsamo y contrastan con la incontenida ansiedad
de la joven.
ACTO II:
Palacio Foscari (Venecia)
De nuevo la orquesta nos pone en ambiente.
Unas tristes e intensísimas modulaciones de viola y violonchelo nos dan cuenta
de que Verdi ha comenzado su gran
tarea de creador de ambientes desde el foso. Este comienzo del acto segundo
devuelve el protagonismo al tenor. En la celda, Jacopo Foscari lamenta su triste situación lanzando al aire las
palabras que resumen perfectamente su situación vital y el ambiente que recorre
toda la obra: “notte, perpetua notte que
qui regni” (“noche, perpetua noche que reinas aquí”). El joven Foscari, nervioso, desearía sustraerse a
la condena pero sabe también que no podrá hacerlo. Seguidamente entra en
delirio y se le aparece el fantasma de Carmagnola,
condenado a muerte tiempo atrás por el Consejo. Fragmento al que dota, en su
brevedad, de intensa y de noble música.
Lucrecia entra en la celda,
comunica a su esposo la condena y trata de infundirle ánimo. El dúo entre
esposos es de clásicas hechuras y, sin llegar a elevarse a las más altas cotas,
no carece de belleza.
Francesco Foscari
Andrea Bregno
Palazzo Ducale (Venecia)
Poco después llega Francesco, que trata de consolar a su hijo. El terceto que sigue es
un buen ejemplo de la irregularidad de este período creativo en el que Verdi no siempre encuentra lo mejor de
su inspiración.
Aparece en último lugar Loredano, un anciano miembro del Consejo,
que invita a Francesco, con poca
delicadeza, a cumplir con su obligación: ha de firmar la condena de su hijo.
La última escena del acto nos traslada de
nuevo a la sala del Consejo. Sus miembros solicitan al dogo formalmente la condena de su hijo. Ahora sabemos los cargos:
ha matado a un Donato y ha colaborado
con los enemigos de Venecia. El Consejo ha de hacer justicia. Francesco resume su drama interior con
las palabras “saró dogo nel volto e padre
in core” (“seré dogo en el rostro y padre en el corazón”). Jacopo, conducido por los guardias, se
declara inocente pero su padre, sin titubear, firma la sentencia de exilio. Lucrecia, en un gesto conmovedor, se
planta ante el tribunal acompañada de sus hijos. Cuando ve lo inútil de su
intento, cae desvanecida. La presencia en este momento de todos los personajes,
da lugar a la gran escena concertante de la obra, perfectamente elaborada, con
la que se cierra el segundo acto.
ACTO III:
Francesco Foscari ante el León
Palazzo Ducale (Venecia)
El comienzo del último acto nos brinda uno
de los pocos momentos felices y relajados de la obra. Es día de fiesta y en el
puerto de Venecia el pueblo se dispone a asistir a un espectáculo de regatas.
El coro se desahoga: “allegri orsú
cantiamo” (“así que cantemos alegres”) y por un momento nos libera de
tensión con una canción de gondolero. Pero ni siquiera esta escena coral se
libra de lo negro de la trama porque Loredano,
al observar al pueblo feliz, comenta que a la gente no le importa si el dogo que gobierna es un Foscari o un Malipiero. Esta información es clave para entender los
acontecimientos. La condena de Jacopo
tiene una sucia justificación de índole política: la llegada al poder nada
menos que de un Malipiero, la familia
rival de los Foscari.
Finalizada la breve intervención del coro,
vemos aparecer al infeliz Jacopo, a
punto de embarcar camino del destierro. El joven Foscari desea que el mar lo engulla y, en su emotiva despedida,
ruega a su mujer que conforte a su anciano padre y que inspire en sus hijos el
valor de la virtud. Es la tercera aria del tenor.
Plácido Domingo como Francesco Foscari
Mientras tanto, en sus aposentos, Francesco Foscari, el viejo y agotado dogo veneciano, se siente impotente por
no haber podido salvar a su hijo. Se recrimina ahora no haber hecho nada para
salvarlo. Ya perdió tres hijos y ahora ha perdido al cuarto. Le pesa la inútil
corona. Ya sólo desea morir y ni eso hará tranquilo: “e sul confin degli anni mi schiudono il sepolcro atroci afanni” (“y en
el confín de mis años me abren el sepulcro afanes atroces”). El hermosísimo
recitativo, ejemplo de canto dramático verdiano fuera del corsé del aria
tradicional, es otro de los momentos inolvidables del barítono.
Pero he aquí que entra el senador Barbarigo con la noticia de que el
verdadero culpable de la muerte de Donato
ha confesado su crimen por escrito antes de morir. Vemos a Francesco, por primera y única vez, exultante. Ahora podrá
demostrar ante el Consejo la inocencia de su hijo.
Pero, una vez más, la alegría no dura más
que un instante y los acontecimientos se desbordan: entra Lucrecia portando la luctuosa noticia de que Jacopo ha muerto de tristeza en su camino al destierro. Lucrecia, en otra aria llena de fuerza,
saca por última vez su rabia.
"Les deux Foscari" (Eugène Delacroix)
Musée Condé (Chantilly)
Entran los diez miembros del Consejo y Loredano comunica al dogo que se ha decidido su relevo en el
poder. Éste, con gesto de recio abolengo, se resiste en un principio pero,
sabiéndose acabado, entrega al fin el trono. Llega el aria de Francesco antecesora directa, por
temática y por acentos musicales, del famoso “cortigiani vil razza dannata” de Rigoletto. El bufón reprochará a los cortesanos su falta de
escrúpulos; aquí Foscari recrimina a
los consejeros que paguen así al viejo guerrero, a su valor y a su fe.
En una escena llena de patetismo, el ya ex-dogo sale de la sala acompañado de Lucrecia. Ambos entonan su canto teñido
de pesadumbre. Se escuchan las campanas que anuncian que el Consejo ha elegido
un nuevo dogo. Nosotros ya lo
sabemos: naturalmente, será un Malipiero.
Francesco no puede más y, en manos de
su nuera, expira.
COMENTARIO
Giuseppe Verdi
La obra pertenece al nutrido conjunto de
óperas conocidas como “el Verdi joven”
momento vital fecundamente creativo en el que el maestro de Busetto se
encuentra en plena fase de búsqueda de nuevos caminos de expresión. Aunque este
período es claramente irregular en sus resultados artísticos, en óperas como “I due Foscari” podemos observar el
resultado de esta búsqueda, muy especialmente en la nueva concepción del
personaje del viejo Francesco Foscari,
ya el clásico barítono verdiano, con el que el compositor se adentra en la
introspección psicológica y al que dota de gran fuerza dramática y buenas dosis
de calidad melódica.
Los
personajes de Jacopo, el Foscari joven (el tenor) y de Lucrecia, su mujer (la soprano), sin ser
tan novedosos desde el punto de vista teatral, gozan también de un gran
protagonismo y lucimiento a lo largo de la obra, especialmente en la ejecución
de sus arias, atractivas musicalmente y de arriesgada ejecución. Jacopo tiene nada menos que tres y dos Lucrecia.
Leo Nucci como Francesco Foscari
”I due Foscari” está llena de bellos pasajes. Del acto I destaca la
perfecta fusión musical en el dúo de Francesco
y Lucrecia. En el acto II es
inolvidable la introducción al doliente y tétrico ambiente de la celda de Jacopo. En el acto III nos conmovemos
con la triste y caída figura del dogo
veneciano lamentándose en la soledad de sus aposentos.
”I due Foscari” es una de las pocas óperas en que Verdi experimenta con la técnica del “leit motiv” o mejor dicho en su caso “motivos de reminiscencia”, consistente
en la identificación de distintos motivos musicales con los principales
personajes del drama.
La
obra, aunque oscura por su trama y por su ambientación, es sin embargo de agradabilísima
escucha para el aficionado, que podrá disfrutar de muy buena música en las
partes vocales y de algunos momentos muy logrados en la orquestación de un Verdi que iba poco a poco madurando
como el gran genio musical y teatral que fue.
LA
VERSIÓN DE VALENCIA amigos de la ópera de valencia
Plácido Domingp como Francesco Foscari
La oportunidad
de asistir a una representación de una ópera infrecuente de Verdi es siempre un aliciente para todo
aficionado. Uno de los grandes atractivos de la misma es la presencia en escena
de Plácido Domingo como Francesco Foscari. El cantante madrileño
aborda en Valencia este interesantísimo rol de barítono que ya ha interpretado
en la Ópera de Los Ángeles. Y siendo como es ”I due Foscari” una ópera de buenas virtudes orquestales, se espera
con interés la prestación de la estupenda Orquesta
de la Comunitat Valenciana al frente de la cual estará el director titular
del coliseo, Omer Meir Wellber,
quien ya triunfó en su presentación en Valencia con otro título verdiano, “Aida”. Terminamos esta entrada con el recitativo, aria y cabaletta del tenor en el acto I ("Brezza del suol natio... Dal più remoto esilio... Odio solo, ed odio atroce") en la voz del gran Carlo Bergonzi, acompañado por otro tenor, Aldo Bertocci, la Orchestra Sinfonica di Milano y todos ellos dirigidos por Carlo Maria Giulini:
video de Addiobelpassato
Publicado por Íñigo de Goñi (“Amics de l´Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana”).
“I due Foscari”, de Giuseppe Verdi, se representa en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia los días 24, 27 y 30 de enero; y 2, 5 y 8 de febrero. Más información sobre repartos y venta de localidades, en la web del Palau de les Arts.
Duración aproximada: 2 horas y 15 minutos (Actos I y II: 80 minutos; Descanso: 25 minutos; Acto III: 30 minutos).
Franz Joseph Haydn (1792) Thomas Hardy Royal College of Music, Londres
La Creación de Haydn se interpretará en el Palau de la Música de Valencia el 11 de enero de 2013 a las 19:30h. por la Orquesta de Valencia y el coro del King's Consort, dirigidos por Robert King. Actuando como solistas Lorna Anderson, soprano; Joshua Ellicott, tenor y David Wilson-Johnson, bajo. El mismo día a las 18:30h. tendrá lugar en el mismo Palau de la Música una conferenciaprevia sobre dicha obra, organizada por Amics de l'Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana.
HAYDN - LA CREACIÓN
Haydn completa una de sus obras maestras, La Creación, en 1797 a la edad de sesenta y cinco años. Esta obra está considerada como la culminación de su carrera, a pesar de que con anterioridad había cultivado preferentemente la música sinfónica, la música de cámara y la música para teclado, y en menor medida la ópera, misas y canciones no religiosas.
La Creación es un oratorio. La forma ya era practicada con anterioridad en Alemania e Italia pero debe su formulación más perfecta a Händel durante su estancia en Inglaterra.
En el s.XVIII el Oratorio aunque fuera de tema religioso estaba más cerca del teatro que de la iglesia. El libreto, generalmente en verso, estaba basado en la Biblia u otros libros religiosos. Y se articulaba a través de arias, recitativos, coros y pasajes instrumentales, de la misma manera que la ópera seria de la época, si bien los coros eran más numerosos que en ésta última. La composición de la orquesta era, asimismo, similar. Se interpretaban en Cuaresma o Adviento cuando las óperas y obras de teatro eran consideradas inadecuadas, si bien no contaban generalmente con acción o vestuario.
El Oratorio italiano era una obra lírica, generalmente en dos actos, basado en libretos de Metastasio o sus seguidores organizados en torno a una trama heroica extraída de una historia religiosa casi siempre del Antiguo Testamento. Formado por arias da capo y recitativos y escasos conjuntos y coros.
El Oratorio inglés es propiamente una invención de Händel, como una síntesis de la ópera y el oratorio italianos y la música ceremonial y catedralicia inglesa. El texto será un poema dramático en tres actos, basado igualmente en historias del Antiguo Testamento. La música se compone de recitativos, arias, conjuntos y coros, con una gran libertad de forma. El coro juega un papel fundamental como protagonista o moralizador. Atalía (1733), Saúl (1738), Samson (1742), Belshazzar (1744), JudasMacabeo (1746), Salomón (1748) y Jephtha (1751).
También compuso Händel oratorios con libretos en prosa extraídos directamente de la Biblia, sin acción dramática o personajes individualizados. Israel en Egipto (1738) y El Mesías (1742). En éstos el coro tiene incluso una función más importante, preeminente, lo que los pone en relación más directa con La Creación.
Amics de l'Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana ha programado unas conferencias introductorias a las óperas de la temporada del Palau de les Arts y a las obras vocales de los conciertos de abono del Palau de la Música.
Las primeras tendrán lugar en la sede de la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes (RSVAD, Comedias 12, 46003 Valencia) y las segundas en el propio Palau de la Música antes de cada concierto (Paseo de la Alameda 30, 46023 Valencia).