17 jun 2013

ENTREVISTA A MARÍA JOSÉ MONTIEL


La mezzosoprano madrileña María-José Montiel es una de las cantantes más relevantes del panorama operístico nacional, con una exitosa carrera tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. En el Palau de les Arts de Valencia la pudimos escuchar el año pasado en la Novena Sinfonía de Beethoven que dirigió Riccardo Chailly, así como en la ópera Medea, de Cherubini, donde, acompañada por Violeta Urmana en el rol principal y bajo la dirección musical de Zubin Mehta, obtuvo un inmenso éxito en el papel de Neris. Precisamente, con motivo de su presencia en Valencia uno de esos días, tuvo la amabilidad de hacer una pausa en su trabajo para atendernos, y pudimos conversar con ella en una terraza cercana al Palau de les Arts, donde, mientras tomaba una horchata, comenzó contándonos cómo se inició en el mundo de la música y el canto.

MARÍA-JOSÉ MONTIEL: En mi casa se hacía música y se cantaba. Mi abuelo materno era barítono, aunque no se dedicaba a ello profesionalmente, sino como aficionado en diversos conciertos, pero guardamos el recuerdo de su voz, aparte de en la memoria, en un  disco de pizarra que quiso grabar con arias de ópera y zarzuela. Mi madre es pianista y desde muy niña me acompañaba al piano. Yo nací y crecí rodeada de música clásica, ópera, zarzuela, lied. Pero en casa también se escuchaban boleros, tangos, bossa nova…, bastante variedad de géneros musicales. Creo que casi aprendí a cantar y a hablar a la vez.  En Madrid empecé a estudiar música en el Conservatorio, en la cátedra de Pedro-María Lavirgen y con Ana-María Iriarte. Después me fui a Viena y una persona crucial en mi vida fue Olivera Miljakovic, soprano mozartiana que hizo toda su carrera con Karajan y Böhm. Mi formación siguió en Viena, donde viví cinco años. Entré en el Opernstudio de la ópera de Viena y allí hice algunos pequeños papeles.
A Viena sigo yendo casi cada año. Allí he cantado, por ejemplo, el Réquiem de Verdi con Riccardo Chailly en el Konzerthaus. También Luisa Fernanda con Plácido Domingo en el Theater an der Wien, o la Madelón de Andrea Chenier en la Staatsoper. También muchos conciertos en diferentes salas, en concreto dos en la Musikverein. Ahora voy a ir un par de semanas para trabajar mi repertorio.
Cuando estudiaba en el Conservatorio de Madrid la ópera se representaba en el Teatro de la Zarzuela. Iba con toda mi familia y hacíamos unas colas que se formaban para sacar las entradas que son ya casi una leyenda. Se hacían amistades en esas colas. Se entablaban charlas musicales. Era una afición muy bonita la de aquellos años. Hay gente que me recuerda con trenzas en esas colas a la salida del colegio.

AMICS DE L’ÒPERA I DE LES ARTS: ¿Recuerdas la primera representación operística a la que asististe?
MJM: Me parece que la primera fue una Norma de la Caballé en Madrid, con Fiorenza Cossotto. También se hacían ciclos de recitales líricos en el Teatro Real.  Recuerdo a  Miguel Zanetti acompañando a Elena Obraztsova y a muchas otras cantantes. Luego la vida me llevó a hacer muchos conciertos con él. Recordarlo me emociona mucho porque ya no está.

AOA: Tienes varios discos grabados con él.
MJM: Sí, me emociona mucho porque perder a Miguel fue como perder a alguien de mi familia, fue muy duro.

Violeta Urmana y Mª José Montiel
AOA: Las críticas de Medea han sido extraordinarias. En ABC: “Sensacional... Obligatoria” o en La Razón: “Sinceramente: si a usted le gusta la ópera, no debe dejar pasar la ocasión de ver esta Medea. En décadas no ha habido una más redonda y tardará en volver a haberla. ¡Enhorabuena!”. Se espera mucha gente para el próximo fin de semana cuando se podrá ver el viernes Trovatore, el sábado Tristán y el domingo Medea.
MJM: Sí, Medea es una ópera que no se hace casi y para mucha gente ha sido un descubrimiento. Además, en esta Medea hemos debutado todos, y es como si se hubieran reunido las energías del cosmos, del universo, para que todo confluya y se produzca algo muy bueno y muy hermoso. Tengo la esperanza de que después de esto se haga más, que sea más frecuente en el repertorio. Imagino que habrán venido a verla directores de otros teatros que pueden dar a esto una continuidad. El papel de Neris, que parece corto, a mi me ha dado una gran satisfacción.

AOA: Es corto pero intenso y permite lucimiento. El aria de Neris interpretada por ti ha sido uno de los momentos más intensos de la representación.
MJM: El aria de Neris es muy comprometida, muy lenta, hay que estar manteniendo una tensión, un apoyo y una conexión con el fiato muy grande. A veces, cantar más suelto, más rápido, es más fácil, aquí no puedes permitirte el lujo de despistarte. Cantarla me llena de entusiasmo y de emoción, porque es una música excelsa.

AOA: Y la obra en sí, Medea, es impactante.
MJM: Sí. Ya sé que todo el mundo al final, en la escena de los niños, se queda consternado. Yo los adoro, los miro entre cajas mientras les van poniendo la sangre y cuando abro la puerta, sé que los voy a ver y aún así siempre me impresiona. Me imagino lo que debe sentir el público la primera vez que lo ve.
Por otra parte, mi encuentro con Zubin Mehta ha sido uno de los momentos más maravillosos de mi vida musical. Está siendo una de las experiencias más extraordinarias. Estoy muy agradecida a la vida que me ha llevado a este momento, muy agradecida al teatro, al maestro. Él es una persona de la que emana una energía y una fuerza positiva, una especie de amor a la música tan grande que lo envuelve todo. Ya no vamos a hablar de su técnica de dirección que es excelsa o del sonido que extrae de la orquesta que es oro puro, desde el forte hasta el piano, como en el aria que yo interpreto. Hace que la música sea grande, no en el sentido de sonido grande, sino en el sentido de grandeza, de la importancia espiritual que tiene su música, de que hay algo que transciende simplemente al sonido, a la técnica de dirección. Hay una cosa interna en él, como artista, que la expande absolutamente a todos los que le rodean, su alegría, su simpatía, esa fuerza interior que transmite... es un privilegio.


AOA: Sabes que el maestro Mehta se está deshaciendo en elogios contigo. ¿Crees que puede ser el principio de una bonita amistad, como decía Bogart? ¿Puede desembocar en una relación profesional más estrecha? ¿Hay algún plan que se pueda contar?
MJM: Con el Maestro Mehta, cantaré Carmen en Israel en 2014 y 2015. Además, también en 2015,  Ulrica de Un Ballo in Maschera. Estoy muy feliz por ello. 

AOA: ¿Y con Lorin Maazel cómo fue tu relación?
MJM: La relación fue también muy buena muy cordial.

AOA: ¿En qué idioma os comunicáis normalmente?
MJM: Con Mehta hablo en italiano o en alemán. También hablamos de vez en cuando en inglés. Entre todos hablamos un poco de todo. Hay un ambiente muy bueno entre el elenco. De tranquilidad y de cordialidad, de relajación total. En la sala principal, además, la acústica es excelente y se canta muy a gusto. Es un placer.

AOA: ¿Y en el Auditorio?
MJM: Es una acústica bastante más seca. Yo no sé cómo se oye desde el público. Pero no es cómodo para cantar. No creo que esté diciendo algo que no se sepa. En el auditorio superior he hecho dos conciertos de zarzuela y una misa de Janácek. En la sala principal, Luisa Miller y Medea. Y la acústica de ésta última me parece maravillosa, se canta muy bien y me parece que llega muy bien. Las veces que he asistido como público ha sido estupendo sentir como corren las voces y como suena la orquesta.

AOA: Tu paso de soprano a mezzo, ¿te lo marcó tu voz, te lo aconsejó alguien, fue algo natural, un poco de todo?
MJM: Cantaba de soprano ya bastantes años y tenía un color que era mi color propio, como aterciopelado, con un centro que han calificado de rico. Ha surgido naturalmente, no hubo que hacer un cambio técnico de nada, simplemente cantar otro tipo de repertorio, la voz que estaba quizás un poco tirante en la zona superior, se asentó ella sola donde debió estar siempre. Las mezzos tenemos que dar  casi los mismos agudos que las sopranos aunque no con tanta frecuencia y además, salvo determinados roles, la escritura no insiste tanto en el pasaje superior. La mezzo tiene que trabajar bien el pasaje de las notas graves para no forzarlas nunca en el pecho.
Cuando tenía veinte años, me escuchó Teresa Berganza y me dijo: “tú eres mezzosoprano, estoy segura”. También me lo dijo, en Viena, Ileana Cotrubas. Luego la vida te va llevando. Tu propia alma musical, tu propia alma vocal, asimila que tienes otra cuerda, otro tipo de repertorio y unos años más tarde fue cuando cambié a mezzosoprano. Pero no tuve que hacer una remodelación de la técnica, la voz estaba colocada, únicamente que al tener un centro tan robusto, carnoso o aterciopelado, ahí la voz sonaba muy bien. Entonces la voz se asentó en el cuerpo que es lo que hay que tener, la voz conectada con el cuerpo.

AOA: ¿Por qué todas las mezzos españolas cantan Carmen?
MJM: Canto Carmen porque me gusta, porque me llaman muchísimo de los teatros para cantarlo y es un papel fascinante. Casi todas las mezzos, y no necesariamente españolas, lo cantan. Es un rol de un atractivo muy grande, tanto para el público como para el cantante. Aparte de los colores de voz, Carmen tiene un abanico de facetas psicológicas impresionante de principio a fin. Es una rompedora, es una mujer modernísima para su época, luchadora, trabajadora. En un mundo de hombres, lucha contra el poder impuesto.

AOA: Carmen la has cantado hasta en la República de Buriatia, de la Federación rusa.
MJM: Sí, su teatro es una preciosidad, antiguo. Me llamó un director joven español, Borja Quintas, que trabaja mucho en Rusia. Me gustó mucho la experiencia, el país está situado en Siberia, en la frontera con Mongolia. Notas muchísimo la filosofía de la meditación, tema que me interesa mucho. Nos llevaron a ver templos fuera de la ciudad y cuando ves esas estepas, esas llanuras, te das cuenta de por qué ahí tan cerca, en el Tibet, ha surgido la gran búsqueda de la paz, la meditación. Es tal la amplitud, las distancias, el silencio…

AOA: Para prepararte los papeles, además de tu formación musical y de canto, ¿qué preparación dramática practicas para desarrollar la complejidad de los personajes?
MJM: Me suelo documentar en la literatura. Antes de Carmen leí el libro de Prosper Merimée. Tuve también muchas conversaciones con José-Carlos Plaza, el gran director de teatro, y con los directores de escena. También busco en la literatura el momento histórico de la época. Aunque luego el contexto histórico te lo cambian en algunas producciones. Pero no pasa nada, a mí el premio que me han dado ha sido con la Carmen de Bieito que me entusiasma, porque concibe a Carmen, no como a la malísima que lleva a los hombres a la perdición. El que la mata es él, don José. ¿Que ella le lleva al mundo de los contrabandistas y de los gitanos?, es verdad, pero él tiene la opción de no ir y sin embargo se va con ella. No es ella la única responsable que le lleva a la “malísima vida“. Lo vemos también en la vida real, e igual ocurre en el caso de Medea.
Cuando a veces me dicen: “qué tontería es la ópera, qué absurdo, todos se mueren, qué cosa, qué ridiculez...”, les digo: “pero en la vida ¿qué pasa?, poned las noticias...”. La ópera son las grandes pasiones de la vida, el amor, la venganza, la lealtad, los grandes temas. Por ejemplo, las óperas de Mozart. Cosí fan tutte es de las óperas más tristes que te puedes imaginar, es una ópera sobre la traición, al final no sabes cómo termina porque no te imaginas cómo esas parejas pueden volver a estar juntas ni sabes quién con quién. La ópera es mucho más que: te clavo el puñal y me bebo el veneno.
Lo importante sería la carga dramática y cómo se expresa a través del canto y de la música. La música es muy importante. Francisco Nieva, el gran dramaturgo y director de escena con el que he trabajado, me decía: “María-José sigue la música, que la música te lo dice todo”. La música de Verdi te va llevando, te dice lo que tienes que hacer, Puccini hasta te pone las indicaciones.


AOA: Has cantado en el Liceo, en el Real, en la Scala, en París, en Viena... ¿Qué teatro te falta por cantar que eches de menos?
MJM: El Colón de Buenos Aires. Canté en el Avenida cuando se reinauguró, canté con Plácido Domingo, fue un concierto precioso. El público de Argentina es muy caluroso, pusieron pantallas por las calles, la gente bailaba y festejaba. Pero el Colón es un teatro al que me encantaría ir.

AOA: ¿Qué opinas de los recortes en materia de cultura?
MJM: Sin cultura se vive en la oscuridad, en la ignorancia. Sin cultura el mundo va claramente a peor, porque el saber y la cultura es lo que nos hace desarrollarnos y ser mejores personas. La formación a los jóvenes en la cultura, la filosofía, en las cosas hermosas de la vida, los convierte en mucho mejores.
El momento es muy duro. Y muchas veces la cultura también es lo que evade. La música, la pintura, la escultura... La cultura nos salva muchas veces. De las cosas más bonitas que me han pasado en la vida es cuando alguien va al camerino y te dice: “muchísimas gracias porque yo estaba con una depresión muy grande y en esas dos horas en las que le he estado oyendo cantar  me he evadido de mis problemas y no tengo nada más que palabras de agradecimiento”. Se me llenan los ojos de lágrimas de ver que, gracias a algo que me encanta hacer, he podido ayudar a otra persona. No hay nada más bonito.

AOA: Jorge de León nos hablaba un día de la soledad del artista.  De cómo un día podías tener una noche de tremendo éxito, con el camerino lleno de gente, salir del teatro cargado de adrenalina y acabar cenando solo o llamando al servicio de habitaciones. ¿Es este uno de los aspectos más duros de la carrera?
MJM: Sí, puede ser uno de los momentos duros de la carrera. Viajar solo es muy duro, pero es una cosa que tenemos que asumir, hay otras veces que te puede acompañar alguien, tu marido, tus padres. Pero a veces no puede ser y has de viajar solo y hay que aceptarlo y acostumbrarse. Es la soledad del cantante. En ese sentido tengo bastante suerte porque suelo estar acompañada de mi marido, de mi familia.

AOA: Eres una de las cantantes que más emoción transmites en directo, y además se nota que te emociona la música. Esa emoción que se siente en el escenario, ¿te puede dificultar la interpretación, puede ser un obstáculo para cantar?
MJM: Soy una persona muy emocional, muy emotiva, pero hay que intentar no llegar a llorar o a que te traicione la emoción. En algunos momentos, como en el último acto de Carmen, acabas realmente conmocionada. Después de una función sigues, efectivamente, cargada con toda la adrenalina.

AOA: ¿Cuánto tardas en recuperarte después de una Medea, cuándo vuelves a ser María José y dejas de ser Neris?
MJM: Al día siguiente de la representación estás hecha polvo de cansancio. La noche después de una función se duerme mal, está la carga emocional, aunque estés muy cansada no se duerme bien, sigues con una presión muy grande. Además estos días hay mucha emoción en el teatro.

AOA: Hemos hablado antes de directores. Yendo a los cantantes, ¿hay algunos con los que te hayas sentido más a gusto en el escenario?
MJM: He tenido siempre muy buena suerte con los repartos, no sólo con los cantantes extranjeros. Por ejemplo, los dos últimos don José que he tenido: Jorge de León y Marcelo  Puente (éste último aunque es argentino está afincado en España) han sido estupendos. En cuanto a colegas grandiosos, cantar con Plácido Domingo es una experiencia fuera de serie por la energía que emana de él. También me gustaría citar a Jaume Aragall porque es una persona que en el escenario es tan generoso que te ayuda muchísimo a cantar. Y a Vicente Sardinero, y muchos otros más… no quisiera dejar a nadie, pero es muy difícil.

AOA: La canción española siempre está presente en tus recitales. En España parece que está un poco minusvalorada.
MJM: Estamos intentando por todos los medios que no se menosprecie, igual que la zarzuela. Hay un tema de esnobismo que hace que no protejamos nuestro propio patrimonio, es un problema, al parecer, del carácter español.

AOA: ¿Siguen existiendo divos en el mundo de la ópera?
MJM: Menos que antes, pero todavía quedan algunos o algunas. Pero, salvo alguna rara ocasión, yo he tenido muy buena suerte con mis colegas.


Muchísimas gracias por atendernos y te deseamos los mayores éxitos en tus próximos compromisos que, esperamos, vuelvan a tener pronto Valencia por destino.


Los próximos días 19, 20, 22, 23, 25, 26, 28 y 29 de junio, María José Montiel interpretará en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el papel de Maddalena, en "Rigoletto" de Giuseppe Verdi, junto a cantantes como Leo Nucci, Celso Albelo, Jessica Prat, Ismael Jordi, Juan Jesús Rodríguez o Mariola Cantarero. Pueden adquirirse entradas AQUÍ.

26 may 2013

PREPARANDO "OTELLO"

"Otelo y Desdémona" - Antonio Muñoz Degrain - 1881

Giuseppe Verdi (Busetto 1813-Milán 1901), tras haber estrenado Aida en 1871, había dado por concluida su exitosa carrera como compositor de óperas. Sin embargo, transcurridos unos cuantos años, algunos de los miembros de su círculo más íntimo trataban de hacerle ver que su talento estaba aún fresco y que no debía privar al público de una nueva obra maestra.

Giuseppe Verdi
Quien finalmente logró convencerle fue el editor Giulio Ricordi, que habló a Verdi de la posibilidad de poner música a la tragedia de Shakespeare “Otello, el moro de Venecia”. Para ello le presentó la adaptación que de ella había realizado el compositor y escritor Arrigo Boito. No sin los iniciales momentos de duda y tras un lento proceso de maduración, Verdi, que no se había podido sustraer al entusiasmo que le provocaba su adorado Shakespeare y que había quedado impresionado por la calidad de los versos de Boito, se puso manos a la obra hacia 1885.

Pasados algo más de dos años de intenso trabajo, Giuseppe Verdi estrenó exitosamente Otello, la que sería su penúltima ópera, en el Teatro alla Scala de Milán el 5 de febrero de 1887. La obra, cuyo estreno era esperado con ansia en el mundo cultural italiano, supuso un gran éxito y pasa hoy día por ser, para muchos, la ópera más conseguida de entre las veintiocho del prodigioso catálogo de su autor.

PERSONAJES PRINCIPALES
  • Otelo, un moro al servicio de la República Veneciana que ejerce de gobernador de la isla de Chipre (tenor).
  • Desdémona, una dama veneciana que se ha casado con Otelo tras huir de su casa por la oposición de su familia a la unión (soprano).
  • Yago, un alférez subordinado de Otelo, que aspira a un puesto de mayor rango  (barítono).
  • Casio, capitán de la guardia de Chipre (tenor).
  • Emilia, esposa de Yago y dama confidente de Desdémona  (mezzosoprano).
  • Rodrigo, caballero veneciano (tenor).
  • Pueblo de Chipre, soldados y embajadores venecianos (coro).

LA ACCIÓN
La obra se desarrolla en una ciudad del litoral de la isla de Chipre, en el ámbito de la República de Venecia, a finales del s. XV.

ACTO I
El barco en el que Otelo se afana por alcanzar el puerto es amenazado por una tormenta. Cuando consigue por fin arribar sano y salvo, el pueblo lo aclama alborozado. Otelo trae a su pueblo el parte de una nueva victoria contra los otomanos (“Alegraos, el orgullo musulmán ha quedado sepultado bajo el mar”).

"Otello y Desdémona en Venecia"
Théodore Chassériau
Yago, que aspiraba al puesto de capitán, no puede soportar que Otelo haya elegido en cambio a Casio para el cargo. Comienza entonces a urdir una trama en la que va a tratar de que Casio caiga en desgracia. Para empezar consigue involucrarlo, entre cantos y vino, en una pelea con el caballero Rodrigo. Casio es destituido fulminantemente por Otelo.

La parte final del primer acto la ocupa el bellísimo duo en el que Otelo y Desdémona, en el balcón y a la luz del crepúsculo, se declaran mutuamente su admiración y su amor, (“Gia nella notte densa s´estingue ogni clamor” En la densa noche se extingue ya todo clamor). Aquí podemos escuchar este final del Acto I en las voces de Plácido Domingo y Kiri Te Kanawa:


video de thecelticinme

ACTO II
Yago, tras confesarnos su naturaleza maligna (“Credo in un Dio crudel che m´ha creato símile a se” Creo en un Dios cruel que me ha creado a su imagen), prosigue su maquiavélico plan. Ahora convence a Casio de que debe acercarse a Desdémona para lograr que, con su mediación, Otelo le perdone. Casio y Desdémona hablan y Yago aprovecha para advertir a Otelo sobre una posible relación entre ambos. Éste, sin embargo, al principio no le da mucha importancia, pero cuando Desdémona solicita a Otelo el perdón para Casio, entonces Otelo se enfurece y comienza a dar crédito a lo que Yago le insinúa. El pañuelo de Desdémona cae y Yago aprovecha para apropiarse de él, escena que contempla su mujer Emilia.

Otelo está fuera de sí y quiere abandonar lo que ha sido su vida: las armas y el amor (“Ora e per sempre, addio, sante memorie, addio, sublimi incanti del pensier” Adiós, ahora y para siempre, santos recuerdos, adiós, sublimes encantos del pensamiento). Yago insiste y relata a Otelo cómo él mismo ha escuchado en sueños a Casio hablar amorosamente de Desdémona (“Era la notte, Cassio dormía…” Era de noche, Casio dormía…). Además le dice que ha visto en manos de Casio un pañuelo de Desdémona.

La llama de los celos ha prendido irremisiblemente en el moro y, lleno de ira, se une a Yago en un terrible juramento de venganza y de sangre (“Sí, pel ciel marmóreo giuro, per le attorte folgori, per la norte e per l´oscuro mar sterminator” Sí, lo juro por el cielo marmóreo, por los rayos torcidos, por la muerte y por el oscuro mar exterminador…). Escuchamos este fragmento en las voces de Tito Gobbi (Yago) y Mario del Monaco (Otelo):


video de VIVUSMUSICA

ACTO III
En sus habitaciones privadas Otelo pide a Desdémona que le enseñe el pañuelo que él le regaló como prenda de amor. Ella se da cuenta de que no lo tiene y, sin darle mayor importancia, vuelve a pedir el perdón para Casio. Para Otelo ya hay duda de la culpabilidad de su mujer y se lo hace saber entre terribles amenazas (“Impura ti credo” Creo que eres impura). Al escuchar sus amenazantes palabras y al observar su terrible semblante, Desdémona asegura que es inocente pero se da cuenta de la potencial brutalidad de su amado (“Esterrefatta fisso lo sguardo tuo tremendo” Contemplo aterrorizada tu tremenda mirada). Tras lanzar sobre ella las más duras acusaciones (“vil cortesana!”) la expulsa de la sala.

Otelo, solo y abatido, emite desesperado su llanto contra Dios (“Dio, mi potevi scagliar tutti i mali della miseria, della vergogna!” ¡Dios, podías haberme lanzado todos los males de la miseria y de la vergüenza!).

Mario del Monaco como Otelo
Entra Yago con Casio y, sabiendo que Otelo les escucha escondido, consigue que Casio hable de sus conquistas amorosas. Otelo, naturalmente, piensa que se refiere a Desdémona. Y más cuando ve en poder de Casio el pañuelo que Yago se ha encargado previamente de dejar en su habitación. Cuando Casio se marcha, Otelo promete acabar con Desdémona y Yago hace lo propio con respecto a Casio. Otelo se lo agradece y le nombra su lugarteniente.

En medio de la más terrible de las ofuscaciones mentales, Otelo recibe a los embajadores venecianos, quienes le anuncian que debe regresar a la capital y que Casio ha sido nombrado nuevo gobernador de Chipre. El moro, en medio de esta escena pública, arremete violentamente contra la desgraciada Desdémona. Otelo, tras sufrir un ataque, cae desvanecido ante un Yago triunfante.

ACTO IV
Ya es de noche. En su alcoba Desdémona recuerda bellos tiempos de su infancia acompañada por Emilia (”Canción del sauce”). Cuando Desdémona queda sola reza fervorosamente antes de quedarse dormida (“Ave Maria”). Otelo se acerca sigilosamente hasta la cama donde duerme ya su mujer. Tras contemplarla en silencio, la despierta y la conmina a rezar, pues ha decidido matarla. Ella suplica alegando una vez más su inocencia pero el moro no da marcha atrás y la estrangula.

Renata Tebaldi
como Desdémona
Entra Emilia y, cuando contempla a Desdémona agonizante, se da cuenta, para su horror, de que todo es obra de su taimado marido. Cuando entran Casio y Yago, Emilia cuenta cómo Yago se quedó con el pañuelo de Desdémona, lo que le delata ante Otelo. Yago huye perseguido por la guardia.

El moro, que en un instante ha sido consciente de su tremendo error, se desespera ante su necedad, su brutalidad y su injusticia y, en medio de una doliente y amarga despedida del mundo (“Niun mi tema se anco armato mi vede” Que nadie me tema aunque me vea armado), se hunde un puñal en el pecho tras haber besado por postrera vez a su esposa. Podemos escuchar aquí este final de la ópera en la voz del chileno Ramón Vinay, en una grabación de 1951:


video de IlgruppoDiDocci

COMENTARIO
Aunque la personalidad de Verdi se deja ver desde su primera obra maestra, Nabucco (1842), en realidad durante la primera parte de su carrera había compuesto óperas de corte bastante cercano al belcantista clásico, o sea perfectamente divididas en números cerrados (arias, dúos, tercetos, coros, escenas concertantes) y donde los personajes, bastante estereotipados, resultan teatralmente poco creíbles. Pero Verdi, ya desde temprano, había empezado a evolucionar plasmando su inequívoco sello especialmente en dos aspectos: en primer lugar, tratando de dotar al drama de una continuidad dramática, y, en segundo lugar, consiguiendo que la música ahondara más en la psicología de los personajes, que se vuelven así mucho más interesantes y complejos (sobre todo en la cuerda de barítono).

Si buena prueba de ello nos la dan obras de juventud como Macbeth (1847), de su época intermedia como Rigoletto (1851) y algo más maduras como Simon Boccanegra (versión revisada de 1881), en Otello (1887) vemos ya plasmada en toda su amplitud y perfección la culminación de esta evolución creativa. La obra se desliza de principio a fin con un esquema en el que los números musicales sueltos se sacrifican en casi total medida para quedar insertados en un continuum dramático y musical en el que la palabra se funde con la música y con el sonido de la orquesta. Hay quien ha querido ver en esta evolución un acercamiento al universo wagneriano. Así, desde el foso ya no se acompaña a las voces sino que el sonido de la orquesta se une a ellas para resaltar los movimientos dramáticos y los estados anímicos de los protagonistas.

Boito y Verdi
La fabulosa orquestación de esta ópera, sin duda en nada inferior a la de Wagner, es el resultado de tantos años de experimentación de Verdi en el mundo del teatro cantado. Verdi, ayudado por el excelente libreto de Boito, aportan así a la ópera italiana la profundidad que de la que en buena medida carecía antes de su llegada. De este modo la música será el instrumento privilegiado para transmitirnos los que sienten los tres personajes principales de la trama. Porque Otelo se paseará por la escena atribulado por unos celos desmedidos y de consecuencias brutales, Desdémona será la representante de la inocencia femenina en la que se cebará la injusticia y Yago nos enseñará todo el poder de la maldad humana y su carácter destructor. Y para todos y cada uno de estos aspectos del drama humano que es la vida tiene el maestro Verdi recursos en su paleta de plasmador de la psicología humana que tan magistralmente había captado antes Shakespeare.

LA VERSIÓN DE VALENCIA
Si asistir a una representación del Otello verdiano es siempre un acontecimiento para todo aficionado, en mayor medida lo es si se puede hacer de la mano de uno de los grandes maestros de las últimas décadas. Zubin Mehta se pone una vez más al frente de nuestra Orquestra de la Comunitat Valenciana, a la que él mismo califica como “de nivel mundial”. Otello, con su densidad y complejidad orquestal, es una obra ideal para disfrutar de este tándem de auténtico lujo que tendrá sin duda correlato de la misma calidad en el estupendo coro estable del coliseo.

Desdémona será la soprano italiana Maria Agresta, que ya nos deleitó la temporada pasada (Il trovatore) con su timbre finamente verdiano y su gran facilidad para la emisión de las notas en auténtico piano.

Para el rol de Yago, uno de los más complejos de afrontar de entre los barítonos de Verdi, esperamos con alegría y cariño la reaparición en nuestro teatro del cantante malagueño Carlos Álvarez, una de las pocas voces que en las últimas épocas pueden calificarse de “verdianas”.

Gregory Kunde
La elección del protagonista es siempre un asunto peliagudo por la escasez de voces que puedan afrontar con éxito el papel del moro. Tras varios cambios en el reparto parece que nuestro Otelo será finalmente el tenor norteamericano Gregory Kunde, quien viene de cantar el mismo papel en Japón. Se trata de un cantante tremendamente versátil pues, habiendo desarrollado buena parte de su carrera sobre el belcanto rossiniano, sin embargo cuenta con un instrumento más recio de lo acostumbrado para ese tipo de canto, lo que le ha permitido incorporar en los últimos tiempos a un personaje tan dramático como el moro de Venecia. Aquí podemos escuchar a Gregory Kunde interpretando en noviembre de 2012 el "Dio mi potevi scagliar" del acto III de Otello:


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Publicado por Íñigo de Goñi y Atticus (“Amics de l´Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana”).

  • Podéis consultar el libreto de Otello AQUÍ.

  • “Otello”, de Giuseppe Verdi, se  representa en  el  Palau  de  les Arts Reina Sofía de Valencia los días: 1, 5, 11 y 16 de junio. Más información sobre repartos y venta de localidades, en la web del Palau de les Arts.


  • Duración aproximada: 3 horas y 30 minutos (Acto I: 40 minutos; Descanso: 25 minutos; Acto II: 40 minutos; Descanso: 25 minutos; Actos III y IV: 80 minutos).

CRÓNICAS DE LAS FUNCIONES


22 may 2013

CONVOCATORIA ASAMBLEA GENERAL

CONVOCATORIA DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ASOCIACIÓN “AMICS DE L’ÒPERA I DE LES ARTS DE LA COMUNITAT VALENCIANA.-

El Consejo Rector de Amics de l´Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana convoca Asamblea General, que se celebrará en los locales de la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes de la Ciudad de Valencia, Calle Comedias 12, el sábado 15 de junio de 2013, a las 13:00 en primera convocatoria y a las 13:30 en segunda convocatoria.

El orden del día es el siguiente:

a) Aprobación, en su caso, de las cuentas anuales del ejercicio pasado y el presupuesto del siguiente.
b) Aprobación, en su caso, de la gestión del órgano de administración.
c) Renovación de la cuota anual y regulación de su aplicación.
d) Memoria de Actividades.
e) Ratificación de las altas de asociados.
d) Ruegos y preguntas.

Valencia, a veintidós de mayo de dos mil trece.

El Presidente.


Nota.- Está previsto que, al término de la reunión, los asistentes que lo deseen se queden a comer en el restaurante del  Salón Chimenea, cuyo menú es de 23€. Para la reserva de las mesas rogamos confirmen la asistencia en info@amicsopera.org.

Próxima conferencia: 
Verdi. Otello
29 Mayo 2013  19:30
RSVAD Comedias 12
Valencia

3 abr 2013

PREPARANDO "LA FLAUTA MÁGICA"



Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburgo 1756-Viena 1791) compuso, unos meses antes de morir, ”Die Zauberflöte” (“La flauta mágica”), su última obra para la escena, considerado el más perfecto de los trabajos operísticos del salzburgués en lengua alemana y su auténtico testamento artístico e ideológico.
 
Emanuel Schikaneder
La obra, que consiguió entusiasmar hasta al gran rival de Mozart, Antonio Salieri, fue un encargo del polifacético hombre de teatro Emanuel Schikaneder (1748-1812), director por entonces del popular teatro Auf der Wieden, situado en los arrabales de Viena, y contiene en su argumento constantes referencias y homenajes a las actividades de la francmasonería, a la que Mozart perteneció activamente los últimos siete años de su vida.

El propio Schikaneder es el autor del libreto, para el que se basó fundamentalmente en dos obras del escritor ilustrado alemán Cristoph Martin Wieland (1733-1813): el poema Oberón y el cuento Lulú o la flauta mágica. La obra es del género conocido como singspiel, un tipo de teatro musical popular alemán que alterna en su desarrollo partes cantadas con partes habladas y donde encontró la más calurosa de las acogidas fue entre el entusiasta pero escasamente instruido público de las barriadas más populares de Viena.
 
W.A. Mozart
Su estreno, con el propio Mozart a la batuta, constituyó un gran éxito, llegando a más de 200 representaciones seguidas en el teatro Auf der Wieden. “La flauta mágica” pronto se hizo muy popular en otros países de ámbito germánico, donde desde entonces jamás se ha bajado de los escenarios. Al resto de Europa llegó bastante más tarde (a España, por ejemplo, ya entrado el siglo XX) aunque hoy día ocupa el honorable lugar de ser la ópera más representada en todo el mundo.

PERSONAJES PRINCIPALES
Papageno, un pajarero ambulante (barítono)
Tamino, joven príncipe (tenor)
La Reina de la Noche, poderosa maga (soprano)
Pamina, joven princesa, hija de la Reina de la Noche (soprano)
Sarastro, sacerdote de Isis (bajo)
Monostatos, siervo de Sarastro (tenor)
Papagena, una mujer anciana (mezzosoprano)
Las tres damas de la Reina de la Noche (soprano, mezzo y contralto)
Tres genios o ángeles (voces blancas de soprano, mezzo y contralto)

LA ACCIÓN DE LA FLAUTA MÁGICA
La acción de esta fábula musical, que se desarrolla a lo largo de dos actos de una duración similar (ca. una hora y media cada uno), nos traslada a una vaga localización de tiempos y lugares de leyenda.

ACTO I
Tras una solemne obertura orquestal construida sobre un tema fugado, el primer acto nos presenta al joven príncipe Tamino, que ha salido de cacería y a quien encontramos desmayado ante la aparición de una serpiente gigante. La enigmática Reina de la Noche ayuda al joven y le regala una flauta mágica que tiene la virtud de amansar a quien escucha su encantador sonido. Con ella el muchacho podrá acceder al palacio de Sarastro donde se encuentra cautiva la joven princesa Pamina, hija de la Reina de la Noche. A la chica la retiene el viejo Sarastro, a quien la reina describe como oscuro, cruel y tiránico.

Para lograr acercarse hasta Pamina, contará con la ayuda de tres damas que sirven a la reina y de tres ángeles. A Tamino le acompañará en su viaje Papageno, un pintoresco e inquieto vendedor de pájaros a quien la reina regala también un instrumento mágico, un carillón de campanitas. Pamina, por su parte, intentará huir del palacio donde se ve retenida contra su voluntad. Pero cuando Tamino llegue a la morada de Sarastro se iniciará, a ojos del espectador, la transformación de todos los elementos que hasta el momento se le habían presentado.

ACTO II
El segundo acto desarrollará en toda su amplitud la transformación del valeroso príncipe mientras avanza en compañía de Pamina y ayudado por el poder de la flauta, por un tortuoso camino de interrogantes, triples puertas y pruebas iniciáticas que le dirán si es digno de entrar en el Templo de la Sabiduría. En un segundo plano, Papageno, con su carillón, tratará de colmar su deseo de encontrar el amor de una mujer. Y, mientras la Reina de la Noche libra su desesperada batalla contra Sarastro, su hija Pamina, destinada por él a ser la compañera de Tamino, sentirá la terrible desesperación de creer que ha sido abandonada por su amado. El desenlace pondrá a todos y cada uno en su sitio y llevará al espectador, desde el caos inicial, al orden, la paz y la concordia que emanan de la sabiduría.

COMENTARIO
Mozart pasó a formar parte activa en el año 1784 de la logia masónica conocida como “La beneficencia”. Las asociaciones dieciochescas de tipo francmasón trataban de desarrollar en sus miembros el espíritu filantrópico y humanista que emana de la razón y sus reuniones estaban repletas de simbolismo muchas veces de origen oriental egipcio. El credo de la masonería de la que Mozart fue adepto se resume en tres palabras: sabiduría, razón y naturaleza, conceptos que, si estamos atentos, veremos desarrollados y simbolizados a lo largo y ancho del transcurrir de la ópera. Del mismo modo, el número tres, que representa el tercer grado del iniciado en la masonería, aparecerá constantemente utilizado y combinado en texto y partitura.
 
La Reina de la Noche
La obra posee una atractiva personalidad basada en la combinación de diferentes estilos musicales que van desde la canción popular alemana hasta el coral luterano pasando por las florituras de corte evidentemente italiano de la música cantada por la Reina de la Noche. Nace con estructura de ópera popular alemana (recordemos que contiene partes habladas) pero se eleva hasta lo heroico presentando dos tipos de personajes: los de elevadas miras y los de intenciones más primarias. Podemos seguir esta dicotomía atendiendo a la pareja “caballero-escudero” que constituyen Tamino y Papageno. Esta combinación musical fascinaba a insignes músicos ulteriores como Beethoven o Wagner. La faceta dramática de la ópera, por su parte, maravillaba al gran escritor Goethe.

Mozart y Schikaneder (también masón) plantean la trama de modo que, de inicio, los personajes quedan perfectamente encuadrados a ojos del espectador pero, con gran habilidad, los autores consiguen que nuestra percepción sobre los mismos cambie sobremanera con el transcurrir de los acontecimientos. En este sentido conviene prestar atención especial a la lucha entre Sarastro (el sol) y la Reina de la Noche (la luna), violento encuentro que simboliza aquí el combate entre la sabiduría y la oscuridad.
 
W.A. Mozart
Su estructura, en forma de cuento, hace de La flauta mágica una obra cargada de moraleja ética. Los personajes, llenos de simbolismo, son muy interpretables y al principal de ellos, el príncipe Tamino, Mozart lo dibuja y representa en sus andanzas como un trasunto de la ascensión de un iniciado masón hacia la sabiduría.

La orquestación de La flauta mágica es suave pero a la vez compleja y brillantísima. Notaremos que predomina en ella la utilización de instrumentos de viento-madera, los predilectos de las logias masónicas para sus conciertos. Fijémonos también en la aparición de los trombones en los momentos de mayor solemnidad, como los cantos de los sacerdotes del templo de la sabiduría.

Aunque la obra no contiene recitativos secos, que corresponderían aquí a las partes habladas, sí encontraremos recitativos acompañados por la orquesta, de los que se ha destacado siempre la enorme fuerza que de ellos emana. Lo comprobaremos atendiendo, por ejemplo, al tenso encuentro entre Tamino y un anciano sacerdote al final del acto I.

Una de las grandes virtudes de La flauta mágica está en que es una obra especialmente versátil, pues lo mismo puede entusiasmar al más fino de los melómanos, a quien busque sumergirse en intrincadas filosofías o a quien simplemente guste del espíritu de los cuentos infantiles o populares. Como decía Goethe, esta obra está preparada para cualquier tipo de auditorio, lo que se demuestra en el hecho de que se puede presentar desde en grandes producciones escénicas hasta en formato de teatro de marionetas.

Si es verdad que la obra resalta y sirve de altavoz para la difusión de las ideas que se desarrollaban en las herméticas logias masónicas, la intención de Mozart fue que también fuera una ópera perfectamente comprensible fuera de ese mundo, puesto que los resortes que ideológicamente la mueven, especialmente el amor y la libertad, son fuerzas y motores universales.

LA VERSIÓN DE VALENCIA
De las voces de momento nada podemos adelantar, pero la presencia en el podio del maestro italiano Ottavio Dantone, al frente de la prestigiosa Orquestra de la Comunitat Valenciana, es garantía de calidad y buen sentido musical.

La producción viene del Teatro Reggio de Parma y el director de escena, Stephen Medcalf, ve la obra como un viaje de ida y vuelta al mundo de ultratumba y, por ende, del caos a la armonía. En palabras del pro pio regista, “cada uno de los personajes principales emprenderá un camino en busca de sí mismo y, sólo aprendiendo a conocerse estará en disposición de instaurar una relación profunda con los demás (sic)”. Además parece que concederá gran importancia a la coreografía, en la que incluye al coro como elemento primordial. Medcalf, por último, pretende que el espectador centre su atención en diversos objetos simbólicos (la flauta, el carillón, el retrato de Pamina, el puñal etc.), que se situarán en la escena de modo bien visible y fijo mientras el resto presentará ciertas metamorfosis y fluidez de movimientos.


Publicado por Íñigo de Goñi (“Amics de l´Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana”).
ennecus@yahoo.es


  • Podéis consultar el libreto de La flauta mágica AQUÍ.
  • “La flauta mágica”, de W.A. Mozart, se  representa en  el  Palau  de  les Arts Reina Sofía de Valencia los días: 6, 13, 17, 21, 23 y 30 de  abril. Más información sobre repartos y venta de localidades, en la web del Palau de les Arts.
  • Duración aproximada: 3 horas y 15 minutos (Acto I: 70 minutos; Descanso: 30 minutos; Acto II: 95 minutos).

CRÓNICAS DE LAS FUNCIONES


20 mar 2013

PASIÓN SEGÚN SAN MATEO - J.S. BACH


LA PASIÓN SEGÚN SAN MATEO.
J. S. BACH

Crucifixión (1516) - Retablo de Isemheim
Matthias Grünewald
Musée d'Interlinden - Comar (Francia)


En el Palau de la Música de Valencia, el 24 de marzo de 2013 a las 19:00h. tendrá lugar la interpretación de la magna obra La pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach a cargo del King's Consort, dirigido por Robert King.

Con la intervención del Coro del King's Consort y Julia Doyle (soprano), Diana Moore (mezzosoprano), Charles Daniels (tenor/evangelista), Joshua Ellicott (tenor/arias), Jan Martinik (bajo/Cristo) y Edward Grint (bajo/arias)

El mismo día a las 18:00h. tendrá lugar en la sala Martín i Soler del Palau de la Música una conferencia introductoria de dicha obra, organizada por Amics de l'Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana.